Francia homenajea a las víctimas de los atentados de noviembre de 2015

Francia homenajea a las víctimas de los atentados de noviembre de 2015

El ritmo acelerado de las reformas, relacionadas con el subsidio por desempleo, la formación profesional y la política de vivienda, provocó una caída de 20 puntos en su popularidad desde que llegó al poder.

En 2018 y los años venideros será el turno de la justicia y de los regí- menes de jubilación, sin olvidar la promesa de disminuir el número de diputados y senadores.

Macron buscó asignar mayor autoridad y protagonismo internacional a la función presidencial, un aspecto que fue bien recibido por la opinión pública, según recientes sondeos. En la misma línea, una fuente gubernamental insistió en que "el país está preparado para estas reformas".

Por su parte, la oposición parece estar cada vez más debilitada, ya que ni los sindicatos ni La Francia Insumisa (partido de izquierda radical) lograron evitar la reforma laboral del presidente.

El partido disfrutó de una de las mayorías parlamentarias más importantes desde el partido gobernante de Charles de Gaulle en 1968, dando al nuevo líder francés un fuerte mandato para comenzar a implementar sus políticas.

El primer ministro, Édouard Philippe, reconoció hoy que el nivel de amenaza interna "sigue siendo muy elevado", aunque la derrota militar del Estado Islámico en Siria e Irak "hace más complicado organizar atentados desde allí".

Y, mientras, el jefe de Estado busca combatir la imagen de que gobierna para los ricos, especialmente después de que modificara el impuesto al gran capital, que redujo sustancialmente lo que deben pagar los más adinerados.

El Palacio del Elíseo espera cambiar esta imagen aboliendo el impuesto a la vivienda -que grava a toda persona que posea un bien inmueble- para 80% de los hogares, y reduciendo las cotizaciones salariales a partir de enero. Según el politólogo Bruno Cautrès, el gobierno aún "tiene tiempo".

Macron se fijó un plazo de entre 18 y 24 meses para hacer un primer balance de sus reformas. Y los franceses le conceden una prórroga, ya que 50% considera que aún es demasiado pronto para valorar. Los observadores consideran que el presidente electo más joven de Francia -con 39 años- ya está pensando en su reelección en 2022. De momento, logró reforzar las condiciones de los trabajadores que se desplazan a otro país de la UE durante un tiempo, un sistema muy criticado en Francia. El presidente francés fustigó a los "holgazanes", los "cínicos", los "envidiosos" que la toman con los ricos y quieren "lanzar piedras" a los que tienen éxito.